El método se basa en la escucha, el apoyo y el acompañamiento según la etapa vital que se esté atravesando. La base del proceso, si se quiere, se gestionará a través de la labor de la escritura, tarea guiada, meditada y aprovechada para poder volcar a través de ella todo lo que se necesite.

Tendrás la opción de, sencillamente, trabajar las sesiones con la posibilidad de escribir las pautas, las dudas, miedos, objetivos, sueños…lo que surja.

También podrás solicitar la alternativa de que yo vaya registrando esos avances, consejos e inspiraciones mediante mi propia redacción, ofreciéndote al final del proceso una especie de diario en formato Word al que podrás acudir siempre que quieras. Incluso, si deseas tu propia biografía o historia de vida resumida en modo novela, podemos valorar la opción de hacer ese registro y tener ese texto como referencia.

Funcionaremos con sesiones en videollamada o llamada (lo que cada uno elija por comodidad, privacidad, timidez o preferencia) de 50 minutos de duración. Escucharé tu caso, tus preocupaciones, trataremos de descubrir qué buscas, necesitas o deseas y cómo encaminarnos hacia ello para que te sientas mejor y más fuerte. Se trata de encontrar algo que te funcione, que te de paz, bienestar y estabilidad. No hay fórmulas mágicas o atajos, solo dos personas ayudándose a través de la atención, la honestidad, la experiencia y el respeto. Porque si te pierdes en el túnel, hasta que llegues al final, viene bien que alguien que ya sabe desenvolverse en la oscuridad encienda una lucecita a medio camino.

  • Píldora antisoledad: a veces solo necesitamos que, durante un breve periodo de tiempo, alguien nos escuche, nos valide, nos comprenda y, con respeto, cuidado y cariño, nos ayude a abrir los ojos a otras perspectivas, a otras soluciones, reflexiones o alternativas. A veces solo necesitamos soltar lastre, liberar el peso y alzar el vuelo.
  • Postparto y Maternidad: la matrescencia es el proceso de transformación física, psicológica, emocional y neurológica que atraviesa una mujer al convertirse en madre. Metafórica y literalmente nace una nueva identidad dentro de una intensidad desbordante que, por momentos, se nos va de las manos. Todavía existe mucho tabú o incomodidad a la hora de tratar los lados más sombríos de la maternidad. Y el problema real no es la carga mental, las horas sin dormir, las dudas, los miedos… es la sensación de soledad e incomprensión. No estás sola. No eres la única. Y sí, esto también pasará y te adaptarás.
  • Crisis vinculares, sociales, relacionales: porque puede existir una mala racha en la relación de pareja, pero también puede ser un duelo por ruptura que aún no se supera, una relación de amistad que nos hace daño, un vínculo familiar que queremos sanar. Que seamos seres sociales no significa que siempre sepamos relacionarnos de manera saludable. Que queramos a alguien no significa que, en ocasiones, el vínculo no se debilite. El amor no siempre es suficiente, requiere esfuerzo, acuerdos y crecimiento.
  • Desorientación: una etapa de apatía, pérdida de foco, desgana o falta de propósito. Lo que sea que arrastres puede ser acompañado y guiado hacia mejor puerto. Poner las prioridades en orden, dar pasitos hacia el cambio y provocar reacciones que despierten nuevas sensaciones y emociones. Una nueva versión.